Pronunciamiento MSP Catatumbo-Ocaña: «Por una paz que es lucha, sueño y esperanza»

Compartimos el pronunciamiento realizado el pasado 23 de junio en el municipio de Convención Norte de Santander, por el Comité de impulso de la Mesa Social para la paz Ocaña-Catatumbo, en el marco del foro “Proceso de diálogo e implementación de acuerdos en la región del Catatumbo”.

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Saludamos este espacio con la alegría se saber que nos une el interés de la paz, el anhelo de transitar hacia otro mundo posible, aquél que buscamos desde hace mucho  más de un siglo, cuando comenzó la noche oscura de nuestra larga historia de violencias.

Saludamos como Mesa Social para la Paz Ocaña – Catatumbo, un espacio de encuentro de personas, instituciones, partidos políticos  y organizaciones sociales, entre las que citamos:

       Polo Democrático Alternativo

       Alianza Verde

       Unión Patriótica

       Senador Alberto Castilla Salazar

       Redepaz Ocaña – Coordinación Municipal

       Comité de Integración Social del Catatumbo – CISCA

       Observatorio Socioeconómico y Ambiental del Catatumbo – UFPS

       Red Animal Ong

       Mesa de Víctimas

       Asociación de Institutores Nortesantandereanos – ASINORT

       Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud y Seguridad Social Integral y Servicios Complementarios de Colombia. ANTHOC

Este espacio nace desde el interés, la necesidad y la urgencia de participar en la construcción de la paz, a partir de procesos que le hablen a las comunidades y a la vez las escuchen, que las consideren protagonistas en la medida que han vivido la violencia en su propia piel.

Como Mesa Social Regional Ocaña – Catatumbo suscribimos el pasado 4 de febrero el Pacto por la Paz, en el cual nos comprometimos a:

  1. Promover un Gran Diálogo Nacional para la Paz, complementario al proceso de conversaciones que se viene desarrollando entre el Gobierno Nacional y las Insurgencias. Este Diálogo responde a un clamor profundo de la sociedad colombiana para lograr una paz completa; una donde estén todas las insurgencias, todos los partidos y organizaciones políticas, todas las organizaciones sociales, todos los gremios empresariales, todas las comunidades basadas en la fe y la espiritualidad, todos los territorios, todos los pueblos indígenas y afrodescendientes, todas las mujeres y todos los hombres, toda la juventud, las diversidades sexuales, todas las víctimas del conflicto y todas las personas con discapacidades que éste ha acentuado; todas las personas que se han visto obligadas a exiliarse o emigrar.
  2. Proseguir en la construcción del mecanismo idóneo para que la participación de la sociedad sea decisoria y permita avanzar hacia las transformaciones necesarias para la paz.
  1. Participar decidida y creativamente en
    el proceso de  Diálogo entre el Gobierno Colombiano y el Ejército de Liberación Nacional, ELN.
  2. Respaldar los Acuerdos de La Habana entre el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP y reclamar el cumplimiento de lo pactado.
  3. Exigir el reconocimiento del EPL como insurgencia y clamar por la instalación de una mesa de negociación.
  1. Reclamar al gobierno el desmonte del paramilitarismo.

Tales compromisos nos implican en la búsqueda de soluciones a las complejas problemáticas de la Región y nos obligan a pensar más allá de la solución al conflicto armado.

La agudización de la pobreza en  zonas rurales, visible en el cuerpo de niños y niñas, mujeres y personas mayores de edad, que se desplazan día tras día  del campo a la ciudad, y cuyo flagelo se extenderá dentro de muy poco como pandemia por toda la Región.  Los altos Índices de Necesidades Básicas para el sector rural así lo muestran, 87,1%, El Tarra, 85% San Calixto, 80.28% Hacarí, mientras la media nacional es de 27.6%. Un médico por cada 5.000 habitantes, una planta docente tercerizada, una infraestructura educativa deficiente.

El agotamiento de los bienes de la naturaleza, la pérdida de la fertilidad de los suelos, la disminución sustancial de los cuerpos de agua, la alta contaminación ambiental, la ineficiencia en el manejo de los residuos sólidos, compleja situación marcada por la escasa o nula atención gubernamental.

Todo ello como consecuencia de un modelo productivo que mantiene preso el campesinado, pretendiendo de manera infructuosa convertirlo en pequeño empresario del campo. Transitar de cultivos de uso ilícito a cultivos legales, ambos desarrollados dentro del enfoque de Revolución Verde, no resolverá las problemáticas antes citadas.

Los monocultivos, el abuso de agroquímicos, la vulnerabilidad frente a los cambiantes precios del mercado, la incapacidad para garantizar la alimentación, el avance de la frontera agropecuaria,  son en realidad los factores que originan el problema en el campo, y esto no se supera cambiando de cultivo, solo se superará cambiando de modelo.

Si los conflictos por la tierra fueron el origen del conflicto armado en Colombia, insistir en modelos que contribuyen a su concentración, no serán pasos confiables para avanzar hacia la paz. El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) emitió para el 2016 un estudio mediante el cual midió la desigualdad en la tenencia de la tierra, aplicando el coeficiente Gini  y determinó que, en efecto, nuestro país es altamente desigual en cuanto a la propiedad del terreno rural.[1]

Esto simplemente ratifica que Colombia tiene mucha tierra rural, pero en pocas manos, siendo el tercer país más desigual de América Latina, lo que debe llamar la atención en tanto el problema que dio origen al conflicto que hoy nos tiene conversando en este evento, se mantiene y pero aún, las actuales políticas como la Ley ZIDRES pueden profundizarlo.

 Este problema no es ajeno a la realidad del Catatumbo. En el municipio de Tibú, entre los años 2000 y 2010, se produjo una transformación concentradora de la propiedad rural, provocando un vertiginoso aumento del índice Gini el cual pasó de 0,50 en 2010 a 0,67 en 2011. Dos vías se utilizaron para despojar y acumular la tierra, la  vía coercitiva operada por los grupos paramilitares y la vía sin coerción aparente operada por empresarios y comisionistas.[2]

Estamos acá como Mesa Social Ocaña-Catatumbo para decir que la paz requiere transformar los problemas estructurales, no solo superar el conflicto armado y que nos comprometemos a participar en la búsqueda de dichas transformaciones.

No creemos en la participación como información, como consulta, o funcional a la definición de objetivos para planes que otros aplicarán. La entendemos como automovilización, asumiendo iniciativas independientes, basadas en la acción colectiva, desde abajo, y en consecuencia autónoma, vinculante, decisoria y directa.

Este es nuestro llamado, a construir Paz, con transformaciones, con justicia social, completa: donde quepan todos los pueblos y sectores, todos sus sueños y sus esperanzas.

Este es nuestro llamado a construir Mesa Social para la Paz,

A fortalecer, coordinar y actuar en unidad.

Porque Participar es Paz.

[1] Según el Igac, la desigualdad en la tenencia de predios en el campo, medida por el coeficiente Gini (en donde 0 significa total igualdad y 100 plena desigualdad), es en promedio del 0,89.

[2] Uribe K, Sonia. Transformaciones de tenencia y uso de la tierra en zonas del ámbito rural colombiano afectadas por el conflicto armado. El caso de Tibú, Norte de Santander (2000-2010) Observatorio de Restitución y Regulación de Derechos de Propiedad Agraria. 2013.

Carta abierta a la mesa de negociaciones Gobierno – ELN

Colombia, junio 13 de 2017

Señoras y Señores
MESA DE NEGOCIACIÓN GOBIERNO NACIONAL – EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL
Quito, Ecuador

Apreciadas y apreciados integrantes de la Mesa.

Con mucha alegría recibimos la semana pasada la noticia del nuevo acuerdo entre las partes, anunciado en el Comunicado conjunto No. 3; el aviso de la concreción del fondo de países amigos y de la generación de una estrategia de pedagogía y comunicación para la paz. Leemos en la priorización de ese tema un gesto de urgencia ante la situación del país y de cara a darle mayor relevancia al tema de paz y al papel de la sociedad en él.

También vemos las tensiones generadas a través de declaraciones y entrevistas en los medios de comunicación en las últimas semanas, sin embargo, somos optimistas en pensar que las diferencias que allí se evidencian pueden y deben ser tratadas en las discusiones propias de la Mesa, en medio de un proceso tan exigente con esta negociación. De la misma manera, saludamos que en las declaraciones de ambas partes haya el reconocimiento de la necesidad de un cese al fuego; como sociedad retomamos y amplificamos mucho más el llamado: un cese bilateral del fuego y de hostilidades ya, que permita que la negociación avance y que disminuya el sufrimiento y la afectación de población civil. Esto es fundamental. Creemos que la visita del Papa Francisco al país debe ser una oportunidad para ello, como lo han propuesto ya distintas y plurales voces.

La Mesa de Quito tiene mucho que proponerle al país, a su vez, la sociedad quiere aportar a esta negociación. El llamado a la participación social, que la Mesa ha asumido como uno de sus puntos de agenda, ha sido bien recibido, más en un momento en el que desde distintos rincones de la geografía nacional se sienten las voces y pasos de la gente planteando un rol contundente en las decisiones sobre sus vidas y territorios. Esta mesa de negociación tiene la oportunidad de ayudar en el impulso de consensos sobre temas neurálgicos de las agendas nacional y regional.

Venimos trabajando hace años en propuestas para aportar a este proceso. Nos disponemos a ayudar a la búsqueda de soluciones creativas y viables a los puntos tensionantes de debate. El avance en el tema humanitario es clave para el país y pensamos que ambas partes han puesto sobre la Mesa aspectos muy relevantes. Llamamos que las partes asuman la responsabilidad y las decisiones que este punto implica. Buscaremos aportar rápidamente y de manera reservada propuestas que ayuden que el trabajo de la Mesa fluya; que la sociedad y las organizaciones sociales puedan aportar propuestas frente al punto 5F de la agenda puede implicar aspectos valiosos para la Mesa. Invitamos que las partes también se apoyen en los países garantes, pues este logro de paz es significativo para muchos países.

Reiteramos, la Mesa de Negociaciones que se desarrolla en Quito es de vital importancia para el país, sentimos que su existencia va más allá de la voluntad de las dos partes, que es una ganancia de país. La agenda propuesta toca temas claves sin los cuales es difícil arribar a una paz completa. Buscamos que las partes se mantengan en la mesa y que el diálogo y los acuerdos avancen. Sabemos que es posible, quienes hemos creído en este proceso estamos llenos de esperanza, cuenten con nosotras y nosotros.

Firman

MESA SOCIAL PARA LA PAZ y Capítulos Regionales, Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Proceso de Comunidades Negras (PCN), Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Sindicato de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia Seccional Valle (Sintraunicol). Congreso de los Pueblos, Movimiento Social de Discapacidad Colombia – MOSODIC, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos ANUC, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos Unidad y Reconstrucción, Paz a la Calle, Iglesia Presbiteriana de Colombia, Mesa Ecuménica por la Paz, Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de los Misioneros Claretianos, Unión Sindical Obrera de la Industria Petrolera (USO), Asociación Minga, Corporación Ensayos, Proceso Casa Libelulosa, Javerianos por la Paz, Red de Universidades por la Paz (Red Unipaz), Fuerza Común, REDEPAZ, Censat Agua Viva, Colectivo de Integración Social y Desarrollo Comunitario, Colectivo de Mujeres Constructoras de Paz y Vida Digna, Asociación de Campesinos y Comunidades Sin Tierra del Cesar, Comité Sindical Clasista del Corredor Minero, Sintraime Seccional Valledupar, Fundación Tierra, Amor y Paz – TAP, Movimiento de Mujeres por la Paz, Fundación Progresar Norte de Santander, Punto de Encuentro, Periferia, Frente Amplio por la Educación, los Derechos y la Paz, Mujeres Diversas y Paz – Santander de Quilichao, Asociación de Juntas de Acción Comunal del Corregimiento de la Marcada, Dosquebradas, Risaralda, Anthoc, Confederación Comunal de Colombia, Corporación Comunales por Colombia, Coordinador Nacional Agrario (CNA), Movimiento Político Poder y Unidad Popular (PUP), Confluencia de Mujeres para la Acción Pública, ((… siguen firmas)) .

ABC Paz, Acción Comunal del Corregimiento De La Marcada, Dosquebradas y Risaralda, ASEMPRESA, Asociación Asojacinto (yumbo, Valle del Cauca), Asociación Codo a Codo, Asociación de Fundaciones Petroleras, Asociación Regional de Mujeres del Oriente Antioqueño – AMOR, Asociación Cristiana Menonita para la Justicia, Paz y Acción Noviolenta –JustaPaz, Asociación Sembrando Semillas de Paz “Sembrandopaz”, Avanza Colombia, Mesa por la Vida – Medellin, Unidad Musical, Cabildo de Tunja, Campaña Por Una Paz Completa, Casa de la Mujer, Casadepaz Casanare, Ceprod, Colectivo de Pensamiento y Acción, Mujeres, Paz y Seguridad, Colombia Vital, Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz – Arauca, Arauquita, Cravo Norte, Puerto Rondón, Saravena, Tame., Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz Urabá, Comisiones Juveniles de Reconciliación y Paz – Dpto Arauca, Comité por la Paz en Colombia de Madrid – España, Común Acuerdo, Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA), CONSORNOC, Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, CCEEU, CORFAS, Corporación Aguachica Modelo de Paz, Corporación Comunales Por Colombia, Corporación Casadepaz, Cooperativa campesina de Chicoralito (La Cumbre, Valle del Cauca, Confederación Nacional de Juntas de Acción Comunal, Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, Comunidades de Fe, Corporación Clepsidra, Corporación Compromiso, Corporación de Sobrevivientes de Minas Antipersona en Colombia –CSOMIANCOL, Corporación Humanas Colombia, Corporación Jurídica Libertad, Central de Comunicación Comunitaria y Alternativa CCC, Corporación Investigación, Formación, Transformación – IFIT, Corporación Nuevo ArcoIris, Corporación Pax Christi Barrancabermeja, Corporación Programas para el Desarrollo Social Participativo – Prodesar, Corporación Otra Escuela, Corporación Región, Corporación Reiniciar, Corporación Transformando, El Avispero, En Santander Construimos Paz, Equipo Colombiano de Investigación en Conflicto y Paz – ECICP, Escuela de liderazgo por la Paz Eje Cafetero, Federación Comunal del Caquetá, Foro Valle, Fuerza de Mujeres Wayuu, Fundación Colombia Avanza, Fundación del Sinú, Fundación Paz y Reconciliación, Fundación Procrear, Fundación Trenza, Fundación Visión Pacífico «VP», Fundación WAKI – Semillas de Cambio Fundimur, Grupo de Ciudadanos y Ciudadanas #ConElPoderDeLaGente, Grupo Ecuménico de Mujeres Constructoras de Paz – Gempaz, Huipaz, Kolectiva Feminista de Pensamiento y Acción Política, LGBTI Por La Paz, Mesa Sucreña por la Paz, Mujeres Mediadoras, Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado – MOVICE, PazALaCalle, PDP CIERDEPAZ sur del Chocó, Pensamiento y Acción Social – PAS, Plataforma Sur de Procesos Sociales, Programa Desarrollo y Paz del Cesar –PDPCesar, Programa Desarrollo para la Paz del Magdalena Medio, Programa Puentes Para La Paz, Punto de Encuentro por la Paz y la Democracia, Reexistencia, RedCaquetáPaz, Red Nacional de Mujeres Excombatientes Firmantes de Acuredos de Paz, Red Nacional de Programas Regionales de Desarrollo y Paz – Redprodepaz Red político artística de mujeres jóvenes, Red Universitaria por la Paz – Nodo Centro, Rodeemos el Diálogo, Ruta Pacífica de las Mujeres, Teusaquillo Territorio de Paz, Viva la Ciudadanía, Mesa Interinstitucional, Voces de Paz, Escuela Nacional Sindical, Comité de Integración Social del Catatumbo CISCA.

Personas
Luis Emil Sanabria, Representante a la Cámara Vicor Correa, Carlos Alerto Benavides – Profesor Universidad Externado, Representante a la Cámara Angela María Robledo, Senador Alberto Castilla, Luis Ignacio Sandoval, Donka Atanassova, Concejal de Bogotá Antonio Sanguino, Luis Francisco Guerra – Maestro Universitario, Diva Sandoval Potes – MOSODIC, María Clemencia Torres Apuleyo, David Florez – Vocero Nacional Marcha Patriótica, Dean Lermen – Vocero de Discapacidad en Comisión Nacional de Diálogo, Oscar Londoño – Juventud Rebelde, María Alejandra Rojas – Secretaria General FEU, Cristian Raúl Delgado Bolaños – marcha Patriótica, Hector Mario Carabalí – Delegado Pueblo Negro Raizal y Palenquero en Comisión Nacional de Diálogo, Paula Marquez – Comisión de diversidades sexuales y género, Luz Helena Sogamoso – Representante Medio Ambiente, Rodrigo Acosta – Director Bogotá Social TV, Clara Navarro, Luis Guillermo Pardo, Edwin Enrique Marulanda Bernal, Jaime Zuluaga – Profesor Universidad Externado, Olimpo Cárdenas, Luis Eduardo Celis, Eduardo Matías, Jackeline Sanchez Tautiva – Docente, Constanza Vieira Quijano – Periodista, Alonso Ojeda Awad – Ex Embajador de Colombia en Europa – CPDH, Jhon Harold Davila, Alejandro Toro, Alirio Uribe Muñoz- Representante a la cámara por Bogotá- Partido Polo Democrático , Alina Hleap, Alvaro Jiménez, Angela María Robledo – Representante a la cámara por Bogotá – Partido Alianza Verde, Buen Erges Vargas – Lideres Educando, Camilo Ospina, Carlos Velandia – Gestor de Paz, César López, Daniel Sebastián Contreras Ortiz, Darío Villamizar, Edwin Enrique Marulanda Bernal, Emilia Franco – Siglo del Hombre Editores, Ernesto Lleras, Esperanza Hernández Delgado – Investigadora para la Paz Universidad de La Salle, Felipe Palau, Francisco de Roux – Sacerdote Jesuita, Gladys Fernández, Harold Ruiz – Asesor de Paz Gobernación de Nariño, Gonzalo Agudelo, Hna. Silvia Aristizabal López – Religiosa Misionera, Ismael Robinsón Rivera Hernandez, Iván Cepeda- Senador de la República Partido Polo Democrático, Jairo Rivera – Voces de Paz, Jorge Rojas – Vocero Colombia Vital, José Aristizabal – Activista por la Paz, José, Fredy Aguilera Garavito, Juan de Dios Aguilar, Leonel Domínguez, Luis Eduardo Celis- Analista Político, Mario Aguilera – Docente IEPRI, Manuel Bertel Cántero, Myriam Criado – Corporación Ágora, Nelson Cruz, Ricardo Esquivia, Rosa Elena Mahecha Cárdenas, Patrick Alfonso, William Cristancho Duarte – Activista y Defensor de DDHH, Yolanda González.

100 Encuentros por la Participación y la Paz ¡Conoce los puntos de encuentro!

100 Encuentros por la Participación y la Paz ¡Conoce los puntos de encuentro!

Mañana 4 de febrero se realizará en Colombia 100 encuentros locales y sectoriales en varios puntos de la geografía nacional, que tienen como objetivo principal consolidar los mecanismos de participación de la sociedad civil en la mesa de negociación del Gobierno Nacional y ELN que se instalará el 7 de febrero en Quito-Ecuador.

Los encuentros que son una iniciativa del Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz, igualmente contribuirán a afianzar la participación ciudadana para la construcción de la paz y retroalimentar desde los territorios propuestas de diálogo nacional y con ello lograr un Pacto Nacional Por la paz.

Conoce los puntos donde se llevarán a cabo algunos de los #100EncuentrosPorLaPaz, ubica el más cercano y no dudes en participar junto a tu familia, comunidad y/o proceso.

¡Recuerda que tus propuestas son importantes para continuar en la construcción de la Paz con Vida Digna en Colombia!

Lugar de Encuentro Dirección Hora
Argentina – Buenos Aires Calle de Brasil – Mesas de ajedrez 2:00 – 5:00 pm
Barrancabermeja USO Barranca 8:30 am
Barranquilla Plaza de la Paz 10:00 am
Barranquilla Carrera 64b no. 94 120 2:00 pm
Bogotá Parkway, Monumento Almirante Padilla 6:00 pm
Bogotá Planeta Paz 8:00am
Bogotá Casa Teatrova Calle 24 No. 4A-16 2:00pm
Bogotá Corporación Escuela Pedagógica Experimental – CEPE – transversal 29 No 38-27 3:00 p.m.
Bogotá Suba: Barrio Lagos   Cra 102 A No 129d 40 Salón Comunal 8 a 11 am
Bogotá Carrera 21 #40-24 2:00pm
Bogotá calle 58 # 13-88 7:00pm
Bogotá Chapinero 2:00 pm.
Bucaramanga Universidad Industrial de Santander. (UIS) 8:00 pm
Cali Parque de los Estudiantes 4:00 pm
Cali calle 8 # 5 – 70   oficina 704 3:00pm
Cartagena Santuario de San Pedro Claver 9:00 am
Caucasia Ciudadela Panzenú 9:00 am
Cúcuta Fundación Progresar Avenida 0 Calle 10 / Edificio Rosetal 9:00 am
Cundinamarca Madrid Punto Digital Madrid 11:00 am
España -Barcelona Parque ciudadela – glorieta de Sonia cerca de la cascada 11: 00 a.m
Ibagué Cra 3 #7-52 Casa de la Juventud 9:00 am
Magangué Pastoral Social 2:00 pm
Manizales Universidad de Caldas – Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales – Salón del CEDAT 2:00 pm
Medellín Antiguo Preventorio de Belén – Calle 25 No. 77-01 3:00 pm
Medellín ACA Calle47 No. 39-48 10:30 am
Neiva                          Carrera 2 #23-45 barrio 9:00 a.m.
Neiva Barrio Nuevo Horizonte 4:00 pm
Ocaña Universidad Autónoma del Caribe Auditorio 6:00 pm
Pamplona Auditorio Sede Nuestra Señora del Rosario 2:00 pm
Pasto Salón Iraka 2:00 pm
Pasto Carrera 21 Bis 19-35, Primer Piso, Edificio Jácome 2:30 pm
Pereira Casa Madreselva Calle 19#10-22 8:00 am
Pitalito Auditorio de la Asociación de Institutores del Huila ADIH 5:00 pm
Popayán Parque Caldas 2:00 pm
Puerto Asís Resguardo Nasa Kiwe 11:00am
Puerto Guzmán (Putumayo) Institución Educativa Amazónica 9:00 am
Samaniego Casa Lúdica 10:00 am
San Andrés Isla Cove Churche 9:00 am
San Calixto Colegio Cayetano Franco Pinzón 9:00 am
San Juan Nepomuceno Sede narrar-Redepaz 8:00 am
Santander de Quilichao Parque Municipal 10:30 am
Segovia (Antioquia) Machuca, Segovia 12:00 pm
Sincelejo Carrera 20 # 23 – 65 piso 2 9:00 am
Sogamoso sede Redepaz calle 5#8-55 10:00 am
Sucre (Cauca) Plaza Municipal 10:30 am
Suiza, Ginebra Maison des Associations 2:00pm
Valledupar Oficina de MAPP OEA, Carrera 10 No. 9D-60 2:00 pm
Valparaíso (Antioquia) Punto Vive digital 11:00 am
Zipaquirá Francachela 4:00 pm
Zipaquirá Estación del tren 4:00 pm

100 ENCUENTROS DIVERSOS POR LA PARTICIPACION DE LA PAZ

100 ENCUENTROS DIVERSOS POR LA PARTICIPACION DE LA PAZ

4 de febrero de 2017 en todo el país.

Colombia continúa en la senda de construcción de paz, para lo cual se apresta para la instalación de la fase pública de la Mesa de Conversaciones entre la delegación del Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional, el próximo 7 de febrero en la ciudad de Quito (Ecuador).

Dado que la agenda de paz firmada entre las dos partes el 30 de marzo de 2016 contempla en su primer punto la participación de la sociedad, desde el Comité de Impulso de la propuesta de Mesa Social para la paz (espacio donde convergen diversas organizaciones sociales nacionales y territoriales), se viene discutiendo y fortaleciendo un mecanismo de participación y construcción de agenda para la negociación, de tal manera que la sociedad tenga un papel dinámico y decisorio en este proceso, tan definitivo para terminar la guerra y abrir las puertas para la democratización del país y construcción de paz.

Para ello, se está convocando a la realización de 100 Encuentros territoriales para, de un lado, animar la participación, y de otro, seguir fortaleciendo desde las localidades, sectores sociales, plataformas temáticas, grupos académicos, religiosos, de personas en situación de discapacidad, ambientalistas, artísticos, jóvenes, mujeres; entre muchos, el mecanismo y la agenda a proponer a la Mesa de Conversaciones.

Los eventos son diversos, dado que la sociedad participante es diferente en cada sector y región, y todos son esenciales para el proceso de la paz. En Bogotá se prevén asambleas en las calles y una versión de la bailatón que tuvo inicio en Cartagena; algunas iglesias han previsto una celebración ecuménica y destinar ese día sábado a homilías llamando a la paz y la participación; en el sur del país las alcaldías se han sumado al llamado. Se espera que en Buenos Aires y Europa se realicen reuniones de migrantes y exiliados con el mismo propósito.

Se entiende que estos 100 Encuentros son una especie de “primer gran ejercicio del diálogo nacional”, con participación de comunidades y colectivos que normalmente no lo hacen en estas dinámicas de la paz; el referente son las expresiones espontaneas y movilizaciones ciudadanas que tuvieron lugar tras el resultado del plebiscito.

Los eventos analizarán la posibilidad de desatar un diálogo a mil voces que produzca un pacto o acuerdo nacional de paz en el seno de la sociedad colombiana. Se trata de una búsqueda con muchos acumulados y antecedentes, pero en esta ocasión tiene un contexto muy favorable, porque la agenda de la mesa de Quito incluye explícitamente que la participación de la sociedad será determinante en el proceso. En las reuniones se discutirán los elementos que podrían ser parte del Pacto de Paz, sus alcances políticos, culturales, económicos y sociales. Se espera que los 100 Encuentros alimenten la propuesta de la Mesa Social para la Paz y el Diálogo Nacional, para ser presentada al gobierno nacional y al ELN en el curso del primer ciclo de conversaciones directas, que durará 40 días luego de la instalación.

Comité de impulso Mesa Social para la Paz

100 ENCUENTROS POR LA PARTICIPACIÓN Y LA PAZ

100 ENCUENTROS POR LA PARTICIPACIÓN Y LA PAZ

Propuesta de ruta metodológica para la realización de Encuentros locales para la retroalimentación de las propuestas de diálogo nacional, pacto nacional de paz y mecanismo de participación ciudadana en la mesa de diálogo Gobierno-ELN.

Con el anuncio realizado por el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional-ELN de dar inicio formal a las conversaciones públicas este 7 de febrero, nos disponemos con entusiasmo a realizar, el día sábado 4 de febrero de 2017, una serie de encuentros locales simultáneos que nos permitan, desde los territorios, retroalimentar las propuestas de diálogo nacional para un Pacto Nacional de Paz y el mecanismo de participación de la sociedad civil en la mesa de negociaciones.

Teniendo en cuenta que el primer punto del acuerdo de diálogo para la paz de Colombia, firmado por las partes, asume la Participación de la sociedad; los encuentros se realizarán en función a la generación de iniciativas y propuestas que hagan viable la paz en el marco de los temas de la agenda; se prevé como un ejercicio dinámico, activo, incluyente y pluralista que construya una visión común de paz. Las organizaciones sociales y constructoras de paz hemos venido elaborando una serie de acciones orientadas a lograr que la participación de la sociedad civil sea protagónica, decisoria, útil y transformadora, de tal manera que las propuestas e iniciativas, por ella elaboradas, sirvan para que las partes sentadas a la mesa (Gobierno-ELN), tomen las mejores decisiones en correspondencia con la iniciativa social y popular.

Teniendo en cuenta esos elementos, creemos necesario que la elaboración de la propuesta de participación debe ser amplia e incluyente en términos de convocatoria, cobertura territorial y aportes de los sectores sociales. Para ello, proyectamos realizar mínimo 100 encuentros locales y sectoriales en los cuales se delibere sobre unas propuestas iniciales que fueron elaboradas a través de varios encuentros de las diferentes organizaciones, redes y plataformas que conforman el comité de impulso a la Mesa Social de Paz.

Pretendemos que dichas propuestas sean fortalecidas desde la deliberación local, entendiendo por local el barrio, la vereda, la comuna, la localidad, el municipio, el departamento y la territorialidad de aquellas personas que en el exterior también deseen realizar un Encuentro.

La deliberación, además de asumir las propuestas previamente elaboradas por el comité de impulso a la Mesa Social de Paz, y las elaboradas por otras organizaciones y personas en el territorio, puede a su vez promover un primer acercamiento temático que dé cuenta de las principales propuestas que las organizaciones sociales y la ciudadanía tengan en relación con los temas que los negociadores en la mesa deben tratar, guardando relación con los puntos previamente acordados, como son democracia para la paz, las transformaciones para la paz y la reparación a las víctimas.

Con estos encuentros sumaremos muchas más voces al Pacto para el Gran Diálogo Nacional para la Paz que se suscribió en Bogotá el pasado 3 de noviembre de 2016, y avanzaremos en la construcción de un consenso sobre los mecanismos de participación y agendas de construcción de paz, que será entregado a la Mesa de Diálogo como un aporte de la sociedad.

 

  1. OBJETIVOS

Objetivo General

Elaborar participativamente, mediante la realización de mínimo 100 encuentros territoriales y sectoriales, un documento que contenga una propuesta sobre los mecanismos de participación contemplado en el primer punto de la agenda de diálogo Gobierno-ELN y la sistematización de los principales ejes temáticos posibles para abordar el Diálogo
Nacional y el Pacto Nacional de Paz.

Objetivos Específicos

  • Convocar 100 encuentros territoriales y sectoriales.
  • Intercambiar iniciativas de mecanismos de participación y retroalimentar la propuesta previamente elaborada.
  • Generar un espacio reflexivo en torno a los temas centrales propuestos para ser abordados en el proceso de diálogo y negociación Gobierno-ELN.
  • Sistematizar cada encuentro y reelaborar un documento de propuesta de mecanismo de participación de la sociedad en la mesa de diálogo Gobierno-ELN.

 

  1. Participantes:

Consideramos importante que se invite a todas la organizaciones sociales, comunitarias, políticas, sindicales, campesinas, a los pescadores y mineros, a los gremios económicos, los ganaderos, los comerciantes, al gremio de artesanos, a las confesiones religiosas, organizaciones no gubernamentales, organizaciones de mujeres, pueblos indígenas, población afrodescendiente, a las organizaciones y mesas de víctimas, a los sujetos de reparación colectiva, organizaciones juveniles, a las organizaciones de personas cen condición de discapacidad, población LGBTI, artistas, periodistas, al pueblo rom, juntas de acción comunal, concejales, diputados, ediles, representantes a la cámara, senadores, alcaldes, gobernadores, en fin, a todas las fuerzas vivas de la sociedad en cada territorio.

Los encuentros también se pueden realizar solo convocando a los miembros de una organización o sector social, si así se desea. Por ejemplo: encuentro de empleados y trabajadores del sector salud, o encuentro de campesinos, o de mujeres.

Invitamos de forma especial a colombianas y colombianos en el exterior, para que igualmente realicen encuentros y envíen sus recomendaciones, ideas e iniciativas.

Es muy importante que los eventos sean masivos, pero si no hay condiciones de logística o lugares de encuentro adecuados, también se pueden realizar pequeñas reuniones de 30 ó 50 personas, tratando siempre de invitar a los sectores que tradicionalmente no participan directamente de la construcción de la paz. Hay que trascender, motivar  a otros grupos poblacionales y organizaciones sociales que son muy importantes para la construcción del pacto nacional de paz, en particular a aquellos que han manifestado desacuerdos con la salida negociada al conflicto armado, con la agenda pactada, etc.

Es fundamental generar un escenario de encuentro y de intercambio de opiniones que sea fructífero y propositivo. Vamos a demostrar nuestro interés por la paz y a rodear los diálogos Gobierno-ELN, con iniciativa y responsabilidad. La paz nos necesita y nosotros necesitamos la paz.

  1. Propuesta metodológica

Las pistas metodológicas que a continuación presentamos, son solo una propuesta que puede ser asumida, recreada o cambiada en su totalidad. Se pretende dar una guía de trabajo que nos ayude a organizar la deliberación y a lograr los objetivos propuestos, de tal forma que se alcance una mejor sistematización de las deliberaciones y las propuestas locales, para luego elaborar un documento en el cual se logre, en la medida de las posibilidades, recoger la mayor cantidad de ideas sin que se pierda la riqueza propositiva de estas.

Los eventos pueden ser metodológicamente abordados como foros, seminarios, talleres, asambleas deliberativas, cabildos abiertos, según las condiciones y la propia experiencia de las organizaciones que asuman la tarea de realizarlo. Podemos redactar preguntas motivadoras para ser resueltas en colectivo. En todo caso, sugerimos que se aborden los siguientes tres componentes:

I. Presentación de las propuestas:

A. Diálogo nacional para un pacto nacional de paz.

¿cómo desatar un gran Diálogo Nacional para la paz?

¿entre quiénes se debe realizar el Pacto Nacional de Paz?

¿cuáles serían los elementos que debe contemplar un Pacto Nacional de Paz?

¿cuáles serían sus alcances en términos políticos, culturales, económicos y sociales?

B. Mecanismo de participación de la sociedad en el proceso de diálogo Gobierno-ELN.

¿quiénes deben participar?

¿cómo se debe realizar la convocatoria?

Sin tratar de convertirnos en un tercer elemento sentado directamente en la mesa de diálogo ¿cuáles serían las formas más recomendables a desarrollar a nivel local y nacional para propiciar una real participación de la sociedad?

II. Deliberación y retroalimentación, presentación de propuestas locales.

III. Identificación de temática centrales para alimentar la agenda de negociaciones, en torno a:

A. Democracia para la paz.

B. Transformaciones para la paz

C. Reparación a las víctimas

IV. Cierre.

 

  1. Sistematización:

Para un exitoso proceso que nos arroje buenos resultados, debemos ser muy cuidadosos en la sistematización de las propuestas, recolectando los datos de los y las participantes, pues sabemos que este es apenas el primer encuentro de muchos que se tendrán que realizar para incidir sin desfallecer, hasta que las partes nos entreguen un acuerdo definitivo de paz.

Finalmente se debe enviar vía correo electrónico la sistematización, para que el comité de impulso de la Mesa Social de Paz elabore un documento bien estructurado, así una vez instalada la mesa de diálogo, este se podrá entregar oficialmente para que sea tenido en cuenta por la partes, por el valor del contenido y la forma en que se contruyó.

Hemos elaborado la ficha técnica que se adjunta, para levantar un acta o relatoria del encuentro, la cual debe ser complementada y devuelta. Para la recolección de los datos de las y los participantes, igualmente elaboramos una planilla la cual se encuentra en adjunto. Una vez realizados los encuentros, se deben reenviar los documentos lo más pronto posible (del 4 al 6 de febrero), para ello, hemos habilitado el siguiente correo electrónico: mecanismodeparticipacion@gmail.com

  1. Documentos adjuntos.
  • Documentos sobre propuesta de mecanismos de participación
  • Documento “acuerdo de diálogo para la paz de Colombia” firmado entre el Gobierno Nacional y el ELN.
  • Ficha técnica de relatoría
  • Planilla de asistencia

Encuentra los anexos y demás piezas gráficas: https://goo.gl/ri8SBr

 Organiza: Comité de Impulso de la Mesa Social de Paz

 

¡LLEGA LA CUMBRE NACIONAL DE PAZ!

whatsapp-image-2016-12-05-at-9-48-21-amEn este último año la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular ha venido caminando la palabra a lo largo y ancho del territorio nacional con las Cumbres de Paz “Sembrando Esperanza, Cosechando País”. Han sido ya doce Cumbres Regionales de Paz, tres Cumbres Sectoriales, con una participación de cerca de 4000 líderes y lideresas de 30 departamentos del país, quienes vienen tejiendo rutas de construcción de paz y convivencia para la justicia social y garantías de derechos humanos, económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales para las comunidades y sus territorios.

Este importante proceso llega al escenario de la Cumbre Nacional de Paz donde se recogerá y pondrán en marcha los mandatos entregados por las comunidades en cada una de las regiones, buscando fortalecer la solidaridad y la unidad de acción política de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular para avanzar en un proyecto de país para el Buen Vivir, en un momento histórico que nos plantea grandes desafíos.

La Cumbre Nacional de Paz tendrá lugar del 7 al 10 de diciembre en las instalaciones de la Asociación Distrital de Educadores – ADE Sede Sur. Carrera 8C Nº 1A-35 sur. Desde las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m.

Convocamos a todos los sectores organizaciones sociales, amigos y aliados, medios de comunicación del orden local, regional, nacional a participar en la instalación de la Cumbre Nacional de Paz “Sembrando Esperanza, Cosechando País”. el día miércoles 7 de diciembre de 9:00 a.m. a 11-.00 en las instalaciones de la ADE; y el sábado 10 de diciembre al acto de conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, escenario donde entregaremos a la opinión pública y las organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales el actual informe sobre la grave situación de derechos humanos que atraviesa el movimiento social colombiano.

Conéctate a este tejido:
Facebook: Cumbre Agraria,Campesina, Étnica y Popular
Twitter: @CumbreAgrariaOf Hashtag: #CumbresdePaz #Cosechandopais
Información: paz@cumbreagraria.org –

COMISIÓN POLÍTICA
CUMBRE AGRARIA CAMPESINA, ÉTNICA Y POPULAR

Pacto para el Gran Diálogo Nacional para la Paz de Colombia Bogotá, 3 de noviembre de 2016

lugar-lleno

Organizaciones sociales y populares, autoridades departamentales y municipales, comunidades étnicas, iglesias y comunidades de fe, centros académicos, agremiaciones empresariales, partidos políticos, entre otros, reunidas en Bogotá D.C, el 3 de noviembre de 2016, hemos decidido:

 

  1. Promover un Gran Diálogo Nacional para la Paz –complementario al proceso de conversaciones que se viene desarrollando entre el gobierno nacional y las insurgencias–. Este Diálogo responde a un clamor profundo de la sociedad colombiana para lograr una paz completa; una donde estén todas las insurgencias, todos los partidos y organizaciones políticas, todas las organizaciones sociales, todos los gremios empresariales, todas las comunidades basadas en la fe y la espiritualidad, todos los territorios, todos los pueblos indígenas y afrodescendientes, todas las mujeres y todos los hombres, toda la juventud, las diversidades sexuales, todas las víctimas del conflicto y todas las personas con discapacidades que éste ha acentuado; todas las personas que se han visto obligadas a exiliarse o emigrar. Una paz completa será la que aborde todos los asuntos determinantes del conflicto armado, y que acuerde todas las transformaciones necesarias para la paz.
  2. Proseguir en la construcción –junto a todos los sectores que están comprometidos con la solución del conflicto social y armado– del mecanismo idóneo para que la participación de la sociedad sea decisoria y permita avanzar hacia las transformaciones necesarias para la paz. Ningún colombiano o colombiana debe temer a la participación ni a la democracia amplia y profunda. La participación que necesitamos debe tener incidencia real en la transformación del país;  debe garantizar a las organizaciones sociales que sean parte integral en la implementación de lo pactado de acuerdo con las realidades particulares de cada territorio; debe incluir especialmente a quienes no han podido hacerlo hasta ahora mediante los mecanismos existentes; implica la deliberación informada y argumentada; y garantizar que los contradictores tengan garantías reales de ser escuchados.
  3. Saludar el gran acierto del gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional, ELN, de incluir en sus conversaciones el llamado a desarrollar una activa y protagónica participación de la sociedad. Ante ese llamado, respondemos con un SÍ rotundo a participar  decidida y creativamente en esta nueva fase del proceso de paz. Nuestra convicción es que un diálogo incluyente, plural y eficaz, en todos los territorios del país, es garantía de una paz transformadora que cuente con el apoyo de la inmensa mayoría de colombianas y colombianos. Cuenten con nosotros y nosotras en esta tarea.
  4. Respaldar los Acuerdos de La Habana entre el gobierno nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, que constituyen un logro de la sociedad colombiana. El Gran Diálogo Nacional para la Paz en que nos empeñamos, debe constituir una refrendación explícita y contundente de lo allí consignado. La participación amplia es la mejor manera de garantizar la refrendación.
  5. Llamar a las partes para que el cese bilateral indefinido acordado entre el gobierno y las FARC se extienda hacia un cese multilateral con el ELN, de manera que los diálogos y sobre todo, la participación de la sociedad se desarrollen en medio de un clima propicio para que todas las voces se expresen con garantías.

 

Asumimos que la paz es nuestro derecho y nuestro deber de obligatorio cumplimiento; no escatimaremos los esfuerzos que sean necesarios para no devolvernos a la guerra.

 

Este pacto, desde el día de mañana caminará por todos los territorios y las regiones de Colombia y el mundo, buscando el respaldo y el compromiso de todos y todas las que hoy no nos pudieron acompañar.

 

 

Jornadas para la construcción de país desde y para la migración y el exilio

Jornadas para la construcción de país desde y para la migración y el exilio

Colombia es una sociedad feliz. Así parece ser, según estudios globales sobre felicidad y economía que han recibido eco en los medios de comunicación en Colombia. Sin embargo, si tenemos en cuenta la situación social y económica del país, este tipo de felicidades deberían asustarnos. La disposición de extensos territorios en Colombia para expoliación minera, el pírrico aumento del salario mínimo y la siempre más amplia brecha entre las personas ricas y las pobres deberían tener sumido al país en serias preocupaciones sobre su futuro.

Pero Colombia no da pausa. Ahora que no necesitamos visa para viajar a Europa, que hemos tenido dos Miss Universo consecutivas, aunque el segundo reinado sólo nos haya durado un par de minutos, y sobre todo ahora que la paz se ha negociado con las FARC y se empieza a negociar con el ELN, la sociedad colombiana revienta de felicidad y optimismo. Pero, ¿en verdad lo creemos así?

Aparte de todas las historias fantásticas del país del Sagrado Corazón, las personas emigradas y las forzadas al exilio sabemos lo que significa salir del oasis de la motosierra y el raponeo institucional. Con nuestro trabajo como migrantes participamos de forma significativa en la economía del país: las mesadas de dinero que las personas emigradas y exiliadas regularmente enviamos a nuestras familias en Colombia alcanzan anualmente cerca de 4.000 millones de dólares anuales. Entre enero y septiembre de 2015, estas remesas totalizaron 3.403 millones de dólares, lo que equivale al 1,5% del Producto Interno Bruto y el 8% de los ingresos corrientes de la balanza de pagos (3). Nadie puede decir, pues, que la comunidad colombiana emigrada no realiza un aporte significativo al país. Pero, ¿tenemos el mismo derecho de decidir y participar políticamente en el rumbo del país?

En las negociaciones en La Habana para la finalización del conflicto armado en Colombia se logró visibilizar la importancia y relevancia de las víctimas para la superación del conflicto e igualmente se logró que una persona refugiada fuera escuchada por medio del Foro Internacional de Víctimas. Sin embargo algunas personas estamos convencidas de que tanto la definición del concepto de víctima como la definición e implementación de medidas para el ejercicio de justicia, reparación y memoria en los crímenes de lesa humanidad y en violaciones de los derechos humanos, como condición inevitable para la reconciliación, aún no satisfacen las expectativas de muchas personas y todavía son campos en disputa.

Si bien es cierto que nos alegramos profundamente de lo avanzado hasta ahora en el tema de reconocimiento y visibilización de las víctimas, también miramos con escepticismo los aires bonachones que auguran el advenimiento de la justicia y la democracia en Colombia tras la negociación con las FARC, en especial porque vemos inconsistencias en la Ley de Víctimas y porque aún no vemos que la participación de las personas emigradas o en condición de exilio esté vinculada con perspectivas de mejoramiento sustancial de sus condiciones de vida.

Por el contrario, vemos con preocupación los discursos diferenciadores entre una supuesta ‘migración económica’ y el ‘exilio político’. Esta diferencia se traza desde una perspectiva moral, que otorga a las personas en situación de exilio una cierta superioridad altruista que les determina como interlocutoras primarias en la construcción de país. A cambio de esto, la llamada ‘migración económica’ es vista como una opción no obligada, no victimizante y ausente de cualquier base política. De hecho, esta diferenciación genera nuevas exclusiones y jerarquías sociales y, muy al tono con lo que es la realidad de la migración en Europa, puede significar la negación de los derechos básicos de quienes la integran.

Igualmente, nos parece preocupante que en la búsqueda de la paz se dé por hecho que la gran preocupación de la comunidad emigrada y en situación de exilio sea el retorno. Reconociendo la importancia de que las personas retornadas deben hacerlo con garantías y derechos, desconfiamos de un discurso que apunta a la construcción de esas garantías, pero que desconoce la legitimidad del derecho a la vida digna de las personas emigradas, pues suponer que la única forma de acceder a derechos y garantías es el retorno es aceptar que sólo mediante el abandono de la condición migrante se puede aspirar a ser una persona de derecho y con derechos. Las experiencias que muestran la solución de los
conflictos en otros países y los  intercambios con personas migradas o refugiadas de todo tipo nos indican la necesidad de derechos tanto en las sociedades de recepción como en Colombia para una migración que será circular o, dicho de otra manera, con múltiples idas y venidas entre los territorios.


Porque no hemos llegado al paraíso

Llegar a Europa fue y sigue siendo para muchas personas una experiencia traumática y victimizante. Por una parte, nuestras familias y amistades en Colombia suponen que hemos arribado al paraíso y esperan que lo mas pronto posible empecemos a enviarles dinero. Por otra parte, la inclusión social y el respeto a nuestra identidad en tierras europeas están desde nuestro arribo amenazadas y quienes llegamos a Europa debemos someternos a estructuras sociales, políticas, económicas y culturales que, en gran parte, se han construido y se siguen construyendo sobre la criminalización y explotación del ser no europeo.

Los permisos de residencia y trabajo, los visados, la exigencia de asimilación cultural, las cárceles de deportación, el régimen laboral, los limitados derechos a la salud y la educación, como también el desconocimiento de nuestro saber y nuestra experiencia vital acumulada, nos recuerdan día a día que el paraíso europeo sólo ha sido posible por medio del colonialismo, de la exclusión y del sometimiento por medio de la fuerza del otro no europeo y de todas las tradiciones culturales no europeas.

Europa, es decir la tradición blanca, colonialista, capitalista y patriarcal, ha desarrollado hace años una política de represión, persecución y exclusión de las personas inmigradas en sus territorios. Las personas colombianas no estamos exentas de esta dinámica de violencia institucional del eurocentrismo y, aunque nuestro ego arribista y clasista del ser colonizado nos haga creer siempre que estamos en el ombligo del mundo, nuestro corazón de tierra y pueblo nos duele a gritos cada día, en medio de la discriminación y el racismo de las sociedades europeas.

Llamamiento

Ante esta situación, personas y organizaciones migrantes colombianas vemos en el llamamiento de las organizaciones sociales y políticas de Colombia para construir la Mesa Social para la Paz una oportunidad para reconstruir los tejidos sociales y culturales de la comunidad colombiana emigrada y en condición de exilio.

Igualmente, vemos en la Mesa Social para la Paz la posibilidad de redefinir la participación  de la población emigrada y en exilio en los procesos de negociación política para la definición de un nuevo modelo de país, como también la posibilidad de generar cambios significativos  en las relaciones sociales e institucionales que nos determinan en los países que habitamos como migrantes. Con esto queremos decir que, si bien la Mesa Social para la Paz es una posibilidad de construir país desde la migración y el exilio, como también en la migración y el exilio.

En el mes de noviembre de 2015 se realizó un primer encuentro de la Mesa Social para la Paz en Ginebra. La propuesta del segundo encuentro pretende dar continuidad a algunas de las reflexiones planteadas en este evento como la necesidad de regularizar encuentros en diferentes ciudades, de vincular la población inmigrada a procesos de reflexión a partir de los contextos locales. En esta ocasión queremos convocar a la población colombiana inmigrada y en situación de exilio en Suiza y en Europa a un encuentro para reflexionar acerca de la situación de las personas colombianas inmigradas, los mecanismos de participación e interlocución de esta población en los procesos de negociación para la democratización del país y, finalmente, para discutir la recientemente aprobada Ley de Víctimas y las repercusiones de ésta para la población emigrada y en situación de exilio.

Programa

Viernes 4 de marzo
19:00 – La participación de la sociedad civil en los procesos de negociación para la democratización del país y la perspectiva desde la migración y el exilio.
Charla pública con:
– Gina Suárez, Confluencia de Mujeres, Congreso de los Pueblos, Bogotá.
– Iván Forero, Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), Madrid.
– Diego Gómez, Congreso de los pueblos, Europa.

Sábado 5 de marzo
10:00 – ¿Qué es la ley de víctimas? Marcos jurídicos para el trabajo de justicia y reparación, Iván Forero.
11:30 – El trabajo de memoria en la negociación para la democratización del país, Felipe Polanía.
13:00 – Almuerzo.
14:30 – Trabajo en grupos:
– Situación de las personas inmigradas.
– Participación e interlocución, ¿para qué? Definición de intereses.
– Víctimas, definición, marcos jurídicos y contextos políticos.
17:00 – Pausa.
17:30 – Presentación del trabajo en grupos y discusión en plenaria.
19:00 – Película “El rastro de Camilo” de Diego Briceño Orduz (2015).
20:00 – Cena.
21:30 – Pachanga de la solidaridad.

Domingo 6 de marzo
11:00 – Brunch.
13:00 – Perspectivas, plan de acción y resoluciones finales.
16:00 – Cierre del evento.

Appel pour favoriser la participation de la société dans les dialogues de paix

Appel pour favoriser la participation de la société dans les dialogues de paix

Nous, membres de diverses organisations sociales et populaires, ecclésiales, religieuses et spirituelles, de défense de droits humains, ethniques, de femmes, syndicales et politiques, faisons appel à la construction d’une Table de négociations sociales pour la Paix afin de contribuer à apporter des solutions au conflit social, armé et politique. Nous invitons toutes celles et ceux qui s’intéressent à la construction de la paix et de la démocratie à donner vie à cette initiative. C’est dans ce but que nous partageons l’appel suivant:

Au Gouvernement national,
Aux organisations et réseaux de femmes,
Aux peuples autochtones, afro-descendants et paysans,
Aux organisations sociales du pays,
Aux habitant.e.s des villes,
Aux jeunes, aux sportifs ou aux artistes,
Aux organisations écologistes et aux défenseur.e.s des droits humains,
Aux organisations syndicales,
Au secteur académique et aux étudiant.e.s,
Aux Églises et aux communautés de foi,
Aux secteurs économiques,
Aux partis politiques,
Aux organisations insurgées,
Aux médias,
À la diaspora colombienne et aux exilé.e.s,
À la Colombie toute entière et aux peuples solidaires du monde.

La possibilité et la nécessité d’approfondir la démocratie en Colombie est à l’ordre du jour. Pour ce faire, il faut une reforme politique d’ampleur qui devra inclure le respect effectif des droits sociaux et économiques de la population, la fin des iniquités sociales et la mise en œuvre de transformations institutionnelles et culturelles qui brisent le cycle de la violence et de l’intolérance politique que nous vivons. Ces changements ne pourront se matérialiser que par la participation directe, inaliénable et décisionnelle de la société et l’engagement d’acteur.trice.s important.e.s du pays.

Nous sommes à un tournant qui pourrait permettre de résoudre certains des conflits que vit le pays. En ce moment le gouvernement et l’insurrection dialoguent pour mettre fin au conflit armé, dialogue dont le succès est intimement lié à la mise en oeuvre de transformations structurelles. Cependant, la principale faiblesse de ce processus de dialogue est justement le manque de participation de la société. Nous avons tous et toutes senti.e.s ce manque et reconnu.e.s que la participation citoyenne sera déterminante. Elle seule peut donner l’impulsion qui sera nécessaire au processus avec les FARC à la Havane, qui rendra possible les dialogues avec l’ELN et qui pourra mobiliser les acteurs sociaux en mesure d’accomplir les transformations sociales qui mèneront à une paix basée sur la justice sociale.

La participation de la société : une condition nécessaire à la construction de la paix

Les dialogues entre le gouvernement et les FARC se trouvent dans une phase décisive au cours de laquelle des enjeux cruciaux devront être discutés, entre autre comment aborder les “réserves” que cette organisation maintient sur les dialogues et les points d’accord en suspens. Il nous semble évident que la participation de la société est primordiale en ce moment, elle a déjà joué un rôle important dans le passé afin de débloquer les négociations. Ceci a été démontré par la participation directe des victimes, qui a permis de trouver des alternatives en matière de justice, de vérité, de réparation et de non répétition, comme l’ont reconnu les FARC et le gouvernement. Afin de combler le manque de participation, plusieurs acteurs politiques – pas seulement les FARC – signalent la nécessité qu’une Assemblée constituante se penche sur ces enjeux et entérine les accords.

Par ailleurs, l’approche de l’installation d’une table de négociation entre le gouvernement national et l’ELN exige un nouvel élan pour la participation sociale et citoyenne. Cette organisation insurgée a insisté sur le fait que la participation de la société comme un sujet actif est un élément facilitateur dans leurs négociations avec le gouvernement. C’est la société dans toute sa diversité et pluralité qui doit, par le dialogue et la négociation, permettre de résoudre les contradictions sociales et politiques qui génèrent le conflit armé. L’information transmise par les médias et les déclarations directes des parties impliqués, permettent d’affirmer que le gouvernement et l’ELN accueillent favorablement la participation décisionnelle de la société dans ces dialogues de paix.

Table de négociations sociales pour la paix

Les organisations sociales, populaires, ecclésiales, religieuses, spirituelles, organisations de défense des droits humains, ethniques, de femmes, syndicales et politiques signataires, considérons que notre responsabilité face à la fin du conflit armé et de la construction de la paix nous oblige à répondre à cette demande explicite du processus de paix et à remplir notre devoir historique envers un nouveau pacte démocratique en Colombie. C’est pour cela que nous mettons nos organisations et notre volonté politique au service de la construction d’un espace capable de contribuer à la fin du conflit social, armé et politique.

C’est dans ce but que nous considérons qu’il est temps de formaliser un espace de dialogues et de négociations nationales pour la paix et la démocratie, que nous nommons Table de négociations sociales pour la paix. Il s’agit d’un espace dans lequel nous nous retrouverons face à face entre mouvement social et populaire et pouvoir institutionnel et économique, afin de débattre des problèmes que vit le pays, trouver des solutions efficaces aux conflits sociopolitiques à l’origine du conflit armé et s’accorder sur les bases d’une société démocratique juste et en paix.

Nous considérons que la Table de négociations sociales pour la paix et les tables de négociations entre les groupes insurgés armés et le gouvernement sont complémentaires, puisque la trame de fond du conflit armé est sociale, politique et économique. Cependant, elles ne dépendent pas l’une de l’autre car, bien que les accords de la Table de négociation pour la paix aient une incidence positive sur la finalisation de la guerre, ces accords ne peuvent dépendre du résultat des négociations entre gouvernement et insurrection armée.

Cette complémentarité permet d’aborder et de résoudre en toute légitimité, autour d’un consensus social, les problématiques qui ne sont pas abordées dans les négociations entre le gouvernement et les FARC et pourra devenir un espace décisionnel de la société dans la perspective énoncée par l’ELN et le gouvernement. Ce seront toutefois les insurrections et le gouvernement qui détermineront la portée des accords sociaux sur leurs négociations. La table de négociations sociales pour la paix devra interpeler en permanence le gouvernement et les groupes insurgés afin de concrétiser des mécanismes spécifiques de complémentarité.

Nous souhaitons mettre en place une négociation autonome et transformatrice entre le mouvement social, le secteur des entreprises, le milieu académique, les communautés de foi, les partis politiques et le gouvernement, afin de construire la paix et de mettre en œuvre des transformations profondes. La portée, la composition et l’agenda de la Table de négociations sociales pour la paix devra être définie par l’ensemble des secteurs qui répondront à cet appel. Le secteur populaire a construit historiquement un agenda des transformations nécessaires à une transition vers la paix et nous pensons qu’il est fondamental d’en faire l’agenda de base des négociations, puisqu’il touche aux causes même du conflit social et politique.

À cette table de négociations sociales pour la paix, nous convoquons le gouvernement national, les entrepreneurs colombiens et transnationaux, les forces militaires, les militaires à la retraite, les médias de communication commerciaux, les partis politiques, les gouvernements régionaux, ainsi que le milieu académique, ecclésial et les communautés de foi. Les groupes insurgés devront avoir leur place au sein de cet espace de construction de paix, tout comme les gouvernements étrangers qui ont eut une influence importante sur le conflit armé et peuvent avoir un rôle clef dans la construction de la paix; ces derniers pourront tenir un rôle de facilitateurs, vérificateurs et garants du processus.

Il est, selon nous, possible de faire converger ces agendas, ces intérêts et élaborer des consensus et des accords politiques solides et durables au sein de la société colombienne pour une nouvelle démocratie. Ceux-ci devraient s’exprimer dans des accords politiques pour la transition, des propositions et des consensus touchant les politiques publiques qui puissent s’appliquer au processus de paix et à la transition démocratique. Les accords, pactes et consensus obtenus à la table de négociations pour la paix pourront s’inscrire dans l’esprit et le format d’un espace pré-constituant, sans empêcher l’existence de pactes et d’accords qui puissent être mis en œuvre immédiatement.

Afin de constituer cet espace de dialogue et de négociation, nous, les signataires de cet accords, nous nous engageons à intensifier le Grand Dialogue National avec le spectre le plus ample d’acteurs sociaux et politiques du pays, incluant le gouvernement national et les groupes insurgés afin de trouver le chemin de la paix avec justice sociale et équité, vers une nouvelle nation. Une commission d’impulsion de ce dialogue ouvre ses portes à tous les acteur.trice.s intéressé.e.s à la construction de la paix et de la démocratie.

Organisations initiatrices:

Congreso de los Pueblos.
Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).
Proceso de Comunidades Negras (PCN).
Central Unitaria de los Trabajadores (CUT).
Coordinación de Movimientos Sociales de Colombia (Comosoc).
Unión Sindical Obrera de la Industria Petrolera (USO).
Movimiento de Mujeres por la Paz.
Movimiento Social de Discapacidad de Colombia (Mosodic).
Federación Unitaria de Trabajadores Mineros, Energéticos, Metalúrgicos, Químicos y de Industrias Similares de Colombia (Funtraenergética).
Asociación de Cabildos Indígenas del Norte de Cauca (ACIN).
Coordinador Nacional Agrario (CNA).
Movimiento Campesino de Cajibío.
Casa de la Mujer.
Sindicato de Trabajadores y Epleados Universitarios de Colombia (Sintraunicol) seccional Valle.
Mesa Ecuménica.
Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de los Misioneros Claretianos.
Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Valle (Sutev).
Red de Universidades por la Paz (Red Unipaz).
Movimiento Político de Masas del Centro Oriente Colombiano.
Red de Lucha contra el Hambre y la Pobreza.
Proceso Nacional de Identidad Estudiantil.
Minga Juvenil Nacional.
Tejido Juvenil Transformando a la Sociedad (Tejuntas).
Confluencia de Mujeres para la Acción Pública.
Sindicato Único Nacional de Mototrabajadores (Sumcol).
Corporación Claretiana Nórman Pérez Bello.
Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA).
Comité de Integración Social del Catatumbo (CISCA).
Comisión de Interlocución del Sur de Bolívar, Centro y Sur del Cesar.
Movimiento Político Poder y Unidad Popular (PUP).
Asociación Minga.
Instituto Nacional Sindical (INS).
Observatorio de Movimientos Sociales Suroccidente (Omsapt).
Censat Agua Viva.
Colectiva Antonieta Mercury.
Colectivo Profes Nuevos 1278.
Colectivo de la Salud Epitelio.
Corporación Ensayos.
Rocaso Estudiantil.
Zona Pública.
Instituto de Investigación Acción en Procesos Educativos y Sociales “Orlando Fals Borda (Iapes – OFB).